Nuestro programa

 “Los trabajadores agrupados en la Unión Ferroviaria proclamamos la irrevocable decisión de luchar por la defensa y acrecentamiento de los derechos sociales a través de la acción gremial;…consideramos intangibles los principios constitucionales que garantizan los derechos y libertades ciudadanas y propugnamos un régimen político y social que extirpe toda forma de explotación del hombre por el hombre…”

Extracto del preámbulo del Estatuto Social de la Unión Ferroviaria, 1974.

Manifiesto

Como trabajadores ferroviarios, entendemos nuestra actividad sindical basándonos en la comprensión que tenemos del lugar donde trabajamos y militamos, y del país en el que vivimos. A partir de esta visión es que planteamos nuestro programa, abierto a la discusión y los aportes de otros compañeros o agrupaciones.

Viaducto Avellaneda

1. Discutir un proyecto de ferrocarril es discutir un modelo de país. El ferrocarril es la red que permite la unidad y el desarrollo del país en todas sus facetas: comunicación, desarrollo industrial, abastecimiento de productos e insumos, acceso a salud y educación, etc. También, es una cuestión de soberanía nacional: descentralización poblacional, control territorial,  presencia del Estado. Pero también puede convertirse en una herramienta del imperialismo que lo condena al atraso y al subdesarrollo (como el modelo ferroviario inglés del pasado, que aún persiste de una u otra forma). Su recuperación representa la propia recuperación del país, y sobre todo, de cualquier proyecto de liberación nacional y emancipación social de la clase trabajadora y el pueblo. De allí que su casi desaparición no haya sido una cuestión de abandono o incluso de negociados, sino una decisión política concreta.

2. Por tanto, concebimos el ferrocarril como un Sistema Integrado de Transporte, Industria y Comunicación, del que forman parte y se complementan lo industrial, lo social, lo sindical y lo cultural. Ocupa un lugar en el imaginario social del pueblo: es una causa nacional. Su papel como gran resorte de la economía, sumado a su anclaje territorial y su función como medio de comunicación, lo convierten en algo complejo en el que se cruzan y del que dependen diversos sectores sociales: trabajadores, productores rurales, la pequeña, mediana y gran industria, escuelas y universidades, profesionales, artistas, y la población en general. Aquí también debemos buscar las raíces de su potencial, el por qué de su historia y las dificultades de su rehabilitación.

3. Entre los diversos actores sociales relacionados directamente con el ferrocarril, el rol de los trabajadores ferroviarios organizados sindicalmente es fundamental. Los ferroviarios somos el ferrocarril, y nuestra responsabilidad en la defensa y el desarrollo del mismo como patrimonio del pueblo argentino es insoslayable. La recuperación del ferroviario como sujeto político, con identidad, organizado sindicalmente, conciente de sus responsabilidades y sus derechos,  en lugar de la suma de individualidades que conforman hoy la mayoría de los empleados de las empresas concesionarias, es una necesidad urgente y una condición necesaria para la pelea por los ferrocarriles argentinos. Y para eso, no puede esquivarse la discusión y la lucha por un nuevo modelo de sindicato, democrático, participativo y dispuesto a dar esas batallas. Los ferroviarios, como los protagonistas irreemplazables que son,  deben poder dar esta pelea junto a los demás sectores sociales que dependen del ferrocarril y que luchan por su recuperación día a día.

Programa

1. Re-estatización y nacionalización de los ferrocarriles. Ferrocarriles para el país y el resto de América Latina.

Como resorte fundamental de la economía del país, su papel en la soberanía nacional y su inigualable rol social, el ferrocarril debe ser una empresa estatal, bajo control, gestión y administración de sus trabajadores y los usuarios de los diferentes puntos del país que dependen directamente de él. Sostenemos la incompatibilidad de un sistema ferroviario en manos del sector privado y organizado en función de sus necesidades, con las necesidades de los trabajadores y el pueblo. Por tanto defendemos la necesidad de una Empresa Estatal de Ferrocarriles como parte de un Sistema de Transporte Multimodal; un ferrocarril moderno y eficaz, al servicio del pueblo, en tanto industria, medio de comunicación y fuente de trabajo y desarrollo industrial. Estructuración del sistema ferroviario con perspectivas de inserción regional y que impulse el desarrollo de América Latina y la cohesión de sus países y regiones, en beneficio de sus pueblos.

2. Modelo sindical.

El sindicato es una herramienta construida por los trabajadores para alcanzar y defender sus reivindicaciones económicas y políticas. Creemos en el derecho de todo trabajador a organizarse sindicalmente y a darse el tipo de organización que mejor represente sus aspiraciones. Defendemos un modelo de sindicalismo democrático, con asambleas de trabajadores, dirigentes con mandato de base, la discusión plena de todos los trabajadores sobre los temas que les competen. Frente a los estatutos proscriptivos o los métodos de “lista sábana”, defendemos la elección de delegados por sector y un sistema de representación proporcional en comisiones nacionales, ejecutivas y seccionales.

Creemos que el sindicato debe ser una organización independiente del Estado o los partidos políticos. El papel de sus dirigentes es el de representar a los trabajadores frente a la patronal o el gobierno de turno, y no al revés. Consideramos que muchas veces se intenta fomentar en los trabajadores un sindicalismo “apolítico” para, justamente, aplicar una política: la conciliación con la patronal y la pérdida paulatina de sus derechos y conquistas en favor de los intereses personales de ciertos dirigentes. Por el contrario, planteamos un sindicato independiente como organización de los partidos políticos y el Estado, pero abierto a la discusión y prácticas políticas. Impulsamos la formación y participación de compañeros en diversos espacios y ámbitos políticos y sociales, y respetamos y valoramos sus identidades partidarias o ideológicas, como forma de enriquecer nuestra organización.

3. Unidad de los ferroviarios y los trabajadores, principio de solidaridad.

Todos los ferroviarios pertenecemos a un mismo sistema de transporte, cumplimos idénticas tareas, tenemos los mismos problemas y sobre todos nosotros se aplica la misma política, sea la de un gobierno o la de una patronal. Por lo tanto, consideramos la unidad de los ferroviarios de todos los ramales como una necesidad ineludible para avanzar en la concreción de cualquier proyecto de renovación del sindicato, de recuperación de los ferrocarriles o las diferentes reivindicaciones económicas y sociales, como ser paritarias salariales, discusión de convenios colectivos, recuperación de la Obra Social, etc.

De la misma forma y porque nos reconocemos parte de la clase trabajadora, sostenemos que nuestra organización sindical debe mostrar solidaridad con las luchas de todos los trabajadores, ocupados o desocupados, estén o no organizados sindicalmente, y con las luchas políticas que de el pueblo en general. Esa fue siempre nuestra historia, nuestra tradición y nuestra identidad.

4. Discusión paritaria, Convenio Colectivo de Trabajo Único e ingresos.

Defendemos la necesidad de un convenio único para todos los ferroviarios, denunciando la creación de convenios por empresa como una forma de dividir a los trabajadores. A igual trabajo, igual salario.

Rechazamos la tercerización en el ámbito ferroviario, la cual consideramos no sólo una forma encubierta de sobreexplotación de los trabajadores sino también un ataque directo contra nuestro régimen laboral, nuestra organización sindical y el ferrocarril mismo.

Los trabajadores tenemos el derecho y debemos participar en la discusión paritaria, mediante paritarios electos que lleven adelante la discusión con el gobierno y la patronal. Así también, los ferroviarios debemos ser protagonistas de las discusiones que tiendan a modificar de alguna forma nuestro CCT, intentando que el mismo sea cada vez mejor tanto en lo técnico-operativo como en relación a nuestro beneficio en cuanto a seguridad, higiene, jornada laboral, etc.

Creación de una bolsa de trabajo para nuestros hijos y familiares, transparente y con prioridad en caso de fallecimiento o enfermedad del jefe/jefa de familia.

5. Recuperación de la Carrera Ferroviaria. Educación y formación de los trabajadores.

En el ámbito ferroviario, el funcionamiento y desarrollo del ferrocarril, la organización sindical de los trabajadores, las relaciones laborales que se dan en los espacios de trabajo y las formas organizativas que adoptan las tareas mismas, están intrínsecamente relacionados. No es casualidad que las concesionarias hayan hecho todo lo posible para destruir la “carrera ferroviaria”: la formación de trabajadores y la profesionalización de las tareas, las jerarquías dentro de los grupos de trabajo, los Convenios Colectivos de Trabajo, la metodología del RITO, etc. Han hecho todo lo posible para despegar al trabajador ferroviario de la práctica concreta que lo define y lo organiza, laboral y sindicalmente. Era un requisito indispensable para poder hacer del ferrocarril lo que es hoy.

Nos proponemos recuperar la carrera ferroviaria, donde el sindicato juegue un papel fundamental organizando la formación y capacitación de compañeros en sus tareas, a la par que se garantiza el cumplimiento del CCT, el RITO, o cualquier normativa vigente en relación a las tareas que se cumplen.  Recuperar el respeto a la antigüedad, los sistemas de ascensos, y las antiguas relaciones laborales que organizaban a los trabajadores en torno a su función en el ferrocarril y a su conocimiento del mismo. No se puede defender aquello que se desconoce.

6. Recuperación de la estructura social del sindicato.

Los ferroviarios debemos recuperar, a la par que se logra rehabilitar el sistema ferroviario, los servicios sociales que nuestra organización supo brindar en el pasado, tanto para los afiliados al sindicato como para el pueblo en general: la recuperación de la Obra Social, así como de los hospitales y policlínicos ferroviarios de todo el país, los centros vacacionales y recreativos, planes de viviendas, las actividades culturales, de esparcimiento o deportivas, los centros de formación y capacitación donde los compañeros y cualquier trabajador pueda desarrollar un oficio, profundizar sus conocimientos técnicos o avanzar en sus estudios y formación académica.

7. Defensa del poder adquisitivo y la calidad de vida.

Salario mínimo, vital y móvil igual a la canasta básica familiar. Jubilación de 82% y 75% móvil para jubilados y pensionados. Reducción de la jornada laboral, tendiente a mejorar la calidad de vida del trabajador a la par que se amplían los puestos de trabajo.